- ¿Crees que la música posee el poder de cambiar a la gente? Es decir, que si, en un momento determinado, escuchas una música determinada, ésta puede hacer que se produzcan grandes cambios dentro de ti. Ôshima asintió.
-Por supuesto -dijo-. Eso sucede. Experimentamos algo y, como resultado ocurre algo. Es una especie de reación química. Luego nos examinamos a nosotros mismos y descubrimos que la gradación de todo lo que nos rodea ha ascendido un punto. Y que, a nuestro alrededor, el mundo se expande. Yo lo he experimentado. No sucede muy a menudo, pero a veces ocurre. Es como el amor.
Hoshino no se había enamorado nunca hasta ese punto, pero optó por asentir.
- Y algo así es muy importante, ¿no? Para nuestras vidas, quiero decir.
- Sí, eso creo -respondió Ôshima-. Si no existiera, nuestras vidas serían más vacías, más áridas. Berlioz lo dice. Si terminas tu vida sin haber leído Hamlet, es como si la hubieses pasado dentro de una mina de carbón.
-¿Dentro de una mina de carbón?
-Sí, es una hipérbole del siglo XIX.
-Gracias por el café -dijo Hoshino-. Me ha gustado mucho hablar contigo.
Ôshima sonrió afablemente.
Haruki Murakami. Kafka en la Orilla.
Por fin me lo he terminado. Qué bien. Desde verano con él, como una tonta. Pero ya he terminado con Murakami. Por ahora.
Besos miles.
Empiezan los agobios en París.