Cómo no acordarme. Esta tarde me tomé una caña al sol de Madrid. Sola, en una terraza. Con jóvenes, niños, viejos, madres, a mi alrededor. Pero solitaria, como tú me has animado. Hoy a mi nadie me habló, pero me conquistó una pequeña niña con un oso y lazos que me sonreía.
Disfrutando el momento, me acordé de ti sabiendo que era tu cumpleaños. Pronto lo reviviremos juntas, sean unas cañas en el charco, en el pasadizo verde secreto, en un cubano robacomidas, o descubriendo la naturaleza negra que nos atrapa.
Ahora lo revivimos por separado. En solitario con libro en mano, o conversaciones con hombres o niñas.
Sea como sea, te regalo otro año para disfrutar, revivir, y vivir. Guapa.