And so it is, Just like you said it would be, Life goes easy on me, Most of the time

Sunday, November 27, 2011

Relleno de otro, cada vez más frecuente.

Vicente Verdú, El amor de Facebook. El País, 26 de noviembre.

(...)
Las separaciones de sexagenarios se han multiplicado espectacularmente en la última década. Se sufre por amor pero menos de lo que conllevaba perder a uno mismo en el des-enlace. De la misma manera que no nos entregamos en cuerpo y alma a una ideología o una fe religiosa desechamos comprometernos absolutamente con una boda. Y no digamos ya sin bodas y sin hijos por en medio.
Los adhesivos, sociales y morales, que emparejaban son, en todo, como demuestra la Red, más débiles y removibles. Gusta mucho querer mucho y ser querido sin fin. Pero también, sabemos, que una vida muy pegada a otro es una vida que disminuye la vista y nos aumenta los pesos.
(...)
Y también nosotros mismos nos esfumamos en esa porción perdida puesto que una pareja es, además de una pareja, un paraje de identidad compartida y una manera de estar juntos en esa estancia común. Una estancia del yo y del tú que, como en otros ámbitos, cambia hoy de perfil, de domicilio y de rostro como una página actualizada de Facebook.


Thursday, November 24, 2011

Crepe transcrito

Guitarreo, guitarreo.

Y ahora que la mierda ya me llega hasta los ojos. Y ahora que no hago otra cosa que limpiarme: Será que no he querido oír tus llantos. Será que no he querido oír tus llantos. Será que también lloro.

Y has venido guapa con los ojos inundados. De cosas que has vivido sin estar yo a tu lado. Será que no he querido oír tus llantos. Será que no he querido oír tus llantos. Será que también lloro.

Y no me has perdonado aún que yo sí que lo haga. Yo ya me he limpiado las uñas cuando debía. Será que no he querido oír tus llantos. Será que no he querido oír tus llantos. Será que estoy muy solo.

Guitarreo breve, pero intenso. Y bonito, sobretodo bonito y tristón.

Y no me hagas preguntas cuando ya no miro atrás. Y no me hagas preguntas si la historia ya no es mía. Y tengo ganas de viajar un poco. Y tengo ganas de viajar un poco. Será que estoy muy solo.

Y qué voy a enseñarte si me enseñabas tú todo. Y qué vas a enseñarme cuando quiero que te largues. Ahora no sales nunca de mi sitio. Ahora no sales nunca de mi sitio. Será que no te encuentras.

Y ahora que los lazos ya no unen nunca a nadie. Ahora que no confiaré ya nunca más en nadie. Me necesitas sólo por los ojos. Me necesitas sólo por los ojos. A mí ya no me llames. A mí ya no me llames. A mí... , ya no me llameeees (ahogando).


Escuchar esto de vuelta a casa.


Escribirlo según suena. Después de ser una más entre gente de taitantos. Estamos todos buscando nuestro sitio? Nuestros lazos? Nuestras compañías? Conocer nuestra soledad? O quizás simplemente estoy bien dónde estoy, pero siempre querremos más?






Wednesday, November 16, 2011

Crepe de referencia

"Siempre he tenido el temor de ser separada y abandonada. Coser es mi intento de mantener las cosas unidas, formando un todo."

Louise Bourgeois



http://www.absolutmodesociety.com/inspiracion/louise-bourgeois-the-fabric-works/


Postear de algo que me atrae, y no de mi realidad que hoy me hundía.

Tuesday, November 1, 2011

Relleno de relaciones.

Una de esas mañanas en las que empiezas cuando te podrías acostar. Compartes principio de la jornada con compañeras, mejores amigas entre ellas. Cómo ser tres sin que el número impar y primo se apodere de ti.

Para la tarde, tenemos papel de croquis, rotuladores de colores, y de repente una llamada. Silencios al otro lado, y algún que otro moco. En este lado de la mesa también aparece el asombro, la incapacidad para hablar, y menos para opinar.

Por la tardecita, ese periodo de tiempo no establecido cuantitativamente, aparecen los látigos, las patadas, o cómo lo queramos llamar. Lo que sea, pero lo que marca el fin del agobio anterior, y el principio de algo que sabemos muy bien lo que no es.

En la noche, todo parece claro. Hasta que cambian la hora, y el mundo canario y peninsular coinciden por unos minutos, y en ciertos lugares. Lo que empezaba como breve, se extendió hasta horas tempranas con cualquier circunstancia que demuestra cómo puedes llegar a ser.

Cada vez más claro lo que no quiero, y lo que quiero: asi que no me pidas un beso. Tengo derecho a ponerme unos tacones, ver a los demás desde mi presencia y la suya, y acompañar a mis amigos a casa, y en lo que haga falta.


Estos cuatro días han sido estos tiempos y todo lo que haya en medio, antes o después. Lo del medio se debe entender como la familia, un concierto, o un paseo. Cualquier excusa es buena para plantearnos un tipo de relación con lo que aparece.