Unas décadas después Joseph Conrad "desdivinizó" la inspiración al afirmar que "proviene de la tierra y la tierra tiene un pasado, una historia, así como un futuro; la inspiración no proviene del cielo frío e inmutable".
Medio siglo después William Faulkner aclararía la cuestión diciendo que el escritor sólo necesita tres cosas: "Experiencia, observación e imaginación".
Hasta que a finales del siglo XX Gabriel García Márquez resumió estas y otras ideas: "La inspiración no la concibo como un estado de gracia ni como un soplo divino sino como una reconciliación con el tema a fuerza de tenacidad y dominio".
El País. 20/04/2010. Papeles Perdidos. Winston Manrique Sabogal.
No comments:
Post a Comment