And so it is, Just like you said it would be, Life goes easy on me, Most of the time

Tuesday, November 1, 2011

Relleno de relaciones.

Una de esas mañanas en las que empiezas cuando te podrías acostar. Compartes principio de la jornada con compañeras, mejores amigas entre ellas. Cómo ser tres sin que el número impar y primo se apodere de ti.

Para la tarde, tenemos papel de croquis, rotuladores de colores, y de repente una llamada. Silencios al otro lado, y algún que otro moco. En este lado de la mesa también aparece el asombro, la incapacidad para hablar, y menos para opinar.

Por la tardecita, ese periodo de tiempo no establecido cuantitativamente, aparecen los látigos, las patadas, o cómo lo queramos llamar. Lo que sea, pero lo que marca el fin del agobio anterior, y el principio de algo que sabemos muy bien lo que no es.

En la noche, todo parece claro. Hasta que cambian la hora, y el mundo canario y peninsular coinciden por unos minutos, y en ciertos lugares. Lo que empezaba como breve, se extendió hasta horas tempranas con cualquier circunstancia que demuestra cómo puedes llegar a ser.

Cada vez más claro lo que no quiero, y lo que quiero: asi que no me pidas un beso. Tengo derecho a ponerme unos tacones, ver a los demás desde mi presencia y la suya, y acompañar a mis amigos a casa, y en lo que haga falta.


Estos cuatro días han sido estos tiempos y todo lo que haya en medio, antes o después. Lo del medio se debe entender como la familia, un concierto, o un paseo. Cualquier excusa es buena para plantearnos un tipo de relación con lo que aparece.

No comments: